viernes, 30 de noviembre de 2012

El gran Calé - Retratista del Buenos Aires de otros tiempos

Calé, seudónimo de Alejandro del Prado (1925-1963)

 Alejandro del Prado nació en Rosario el 14 de diciembre de 1925 y fallece el 3 de mayo de 1963, a los 37 años. La prematura muerte nos deja casi huérfanos de su pluma. Muy poco nos queda hoy de este gran dibujante y guionista gráfico.

Este gran humorista gráfico, pintor costumbrista de las locuras y de los más típicos rasgos porteños, comenzó su carrera trabajando en el rubro de la publicidad, en el año '45.


En 1947 se engancha con una colaboración en la revista "Pobre Diablo".

Calé en Pobre Diablo
Más tarde colabora en publicaciones "El Descamisado", "Avivato", "El Laborista", "Pica Pica" y "Democracia". También hincha de River y del tango de Salgán, la revista que lleva el nombre del club, incluye sus dibujos firmados como "Alejandro, el fana". En otra publicación "Sucedió en las farras" es donde crea su serie "Buenos Aires Intimo". Esta serie sería la antecesora de la increíble "Buenos Aires en Camiseta", mítica ya en los 50, dónde Calé nos brindaría sus más grandes trabajos.

Luego, a pedido de Divito, continúa (según El Veco: "A paso lento y sin acelerar nunca"), "Buenos Aires en camiseta" en Rico Tipo. A doble página, nada menos. Esta apostilla de nuestra ciudad en la pluma del dibujante, se convertiría en una crónica sociológica del típico porteño y habitante de los barrios. Allí se refleja claramente el estilo de vida de los la gente de un Buenos Aires ya ido, en los años 50-60.



Es emocionante, al menos para mí que soy más porteño que el obelisco, leer la crónica cruda de un Buenos Aires que llegué a conocer a mediados de los 60. Un Buenos Aires que ya no existe, barrial y céntrico a la vez; emotivo y febril. Desgraciadamente, al menos para mí, esa hermosa ciudad fue fagocitada por una urbe actualmente globalizada y carente de personalidad. 

Aunque la actual tenga su identidad, la anterior tenía un caracter y un estilo irrepetible. Calé supo mostrarnos, como otros en esa época (me surgen grandes nombres como Torino, Divito o Mazzone, para citar a algunos), ese temperamento maravilloso de una ciudad única.


Lo que sigue es extractado del libro "La Historia de la Historieta Argentina", de Carlos Trillo y Guillermo Saccomano, ediciones record 1980 que me facilitó mi amigo Felipe Ávila:
Dijo Horacio de Dios en el Diario El Mundo, un día después de su muerte: "Retrató profundamente bajo un dibujo barrocamente simple el conglomerado suburbano que se integró a Buenos Aires a partir de 1946. Fue un artista excepcional, auténtico como sus criaturas. Su muerte nos priva de un excelente cronista. Era reo, lo que no es mersa, porque respira verdad..."
- Calé contando el significado de los sueños: "Soñar con fuego significa matrimonio; soñar que a uno lo matan, significa malas noticias y soñar con terremotos, significa malos negocios. Soñar con las tres cosas juntas, además con monstruos, fieras, fantasmas y un montón de horrores más, significa que uno esa noche cenó en una cantina bien, pero bien italiana".
- Calé buceando en la razón de las mudanzas: "Uno se muda porque le va mejor o porque le va peor. Es lo corriente. Claro, hay excepciones. Hay tipos a los que les va mejor, pero no se mudan de pieza. Son los que amarrocan para la casa propia. Hay tipos a los que les va peor, y sin embargo se mudan pagando lo que sea. Son los que viven en casa de la suegra".


- Calé analizando a las mujeres que trabajan: "Hay dos clases de mujeres que trabajan. La que lo hace para ayudar al padre o al esposo a mantener el hogar. Y la que lo hace para ayudar al pobre esposo a mantener peletrías, joyerías, perfumerías, cines, teatros, confiterías, maisones de donde vuelven con el pelo azul y clubes de esos que entran con raqueta y con un short bien shortito y salen con un novio de dos apellidos".
Jorge B. Rivera, lúcido analista del periodismo argentino, dice de Calé: "El mundo de Calé, preferentemente, será el de una pequeña comidilla casera, la rencilla vecinal, el incidente nimio y cotidiano que tiene por escenario las veredas de Villa Lugano y Mataderos; o el mundo de la diversión de fin de semana (el baile, la "completa" en el cine de barrio, el picnic, el partido de fútbol); o el de los sucesos periodísticos (casamientos, velorios, carnavales, etc.) El mundo de Calé es un mundo "en camiseta", de entrecasa, y a la vez un mundo engominado "a la glostora", poblado por las extravagancias peluqueriles y sartoriles de los años '40".

Es notable que uno de los argentinos que mejor nos pintó, haya sido oriundo de otra ciudad. Rosario. Y un hijo suyo, también "extranjero" y también llamado Alejandro del Prado (esta vez sin seudónimo) haya escrito y cantado una melodía maravillosa, justamente denominada "Los locos de Buenos Aires" que también nos describe bastante bien de cuerpo entero. Al menos al Buenos Aires de principios de los '80, cuando ya la anterior ciudad, la de su padre iba muriendo para dejar lugar a la nueva, la que conocemos hoy.

Para ir terminando una reflexión: diría que es llamativo que se tenga olvidados a semejantes autores. Probablemente sea un tema comercial. Pero también es cierto que recordar a tipos como Calé, sería recordar lo que hemos perdido como identidad. Recordar el Buenos Aires que ya no puede ser. Y digamos que, por lo menos, eso es bastante conveniente para muchos.

Les dejo la letra de la canción que compuso su hijo a los habitantes de nuestra ciudad.

Saludos,
Sr.Cairo


Los Locos de Buenos Aires (Alejandro del Prado)

Uno esta solo y espera,
otro cree a su manera,
otro ciego en su locura,
y otro que no vive dura...
la ciudad los ama y que?
uno quedo en el ´40
otro no, ya esta de vuelta,
otro que se las sabe todas,
y otro reza a toda hora...
la ciudad los ama y que?
los locos de buenos aires
latiendo por todas partes
llenando de sol la noche
con su fuerza con su arte
andan sueltos por la vida
con su fe, su fantasia,
cuidado con esa gente,
no se sabe que pretende...
uno enseña medicina en el tren
otro pasa saludando a quien
otro serio, amenazante,
y otro tranquilo y errante,
la ciudad los ama y que?
uno con su obra de teatro,
otro con su flauta y su gato,
otro poeta y periodista,
y otro actor y oficinista...
la ciudad los ama y que?



La nota original de "El Tablero" Cedida por Felipe Ávila






2 comentarios:

Martha Barnes dijo...

Siempre admiré a este gran artista!!!Una nota muy justa y Él, debe estar en algún lugar,sonriendo y haciéndote un guiño!!!Cariños Martha

Sr. Cairo dijo...

Ojalá fuera así.
Me encantaría servir para que no se pierda la memoria de semejantes ídolos.
Si pude poner un granito de arena en la tarea, me siento conforme.

Besos,
Marcelo