
¿Por qué Côte de Nuits? Porque la historia empieza en Francia, durante la primera guerra mundial, con un par de locos soldados australianos, tratando de que el Corto abra (y comparta) sus botellas de buen Borgoña con ellos. El argumento que exponen al incrédulo personaje de Pratt es que uno de ellos cuando está borracho puede acertarle a cualquier cosa con su rifle. Para el caso, “cualquier cosa”, es nada menos que el Fokker DR I de Manfred Von Richtofen, el Barón Rojo, que anda sobrevolando la zona, sin saber que la muerte le está esperando.

¿Por qué rosas de Picardía? Porque el buen Barón Rojo, cuando bajaba algún avión enemigo y la situación lo permitía, aterrizaba al lado del avión recién ultimado y le dejaba al piloto sobre su cuerpo inherte un ramo de rosas de la región de Picardía. Gesto caballeresco que pronto, en la misma primera guerra ya sería obsoleto. Quizá es un poco lo que nos quiere demostrar Pratt en esta historia. La muerte de la caballerosidad entre los gladiadores del aire representada por la muerte del Barón Rojo.

La cosa es que tantas vueltas da por el aire, que varios se aprestan a bajarlo como sea. Ingleses, australianos, norteamericanos. Todos tiran al aire con sus ametralladoras y fusiles. Incluso el amigo del Corto, totalmente borracho, tanto que tiene que ser ayudado por su compañero y por el Corto para dirigir el caño del fusil hacia el avión pintado de rojo. Dispara un solo tiro. El Corto se queja por haber desperdiciado su tiempo, la bala y las dos botellas de buen borgoña.
De repente el avión cosido a balazos baja abruptamente hasta detenerse. Todos se dirigen al triplano para ver la muerte del guerrero. Descubren que, a pesar de que el aeroplano presenta numerosos agujeros de bala, el piloto solo tiene una herida mortal. El Corto se sorprende sin creer aún demasiado, su amigo está seguro que fue su compañero el que le acertó. El resto de los soldados saquean el cuerpo indefenso de Richtofen. Cuando regresan al trailer del Corto descubren que el bombardeo de los alemanes (para proteger el cuerpo del aviador) lo destruyó por completo matando al supuesto “killer” del Barón Rojo. Irónicamente piensan que si no hubiera estado tan borracho podría haberse salvado. Claro que en ese caso no hubiera matado al aviador.
A pesar del saqueo del que se vio víctima, Richtofen fue enterrado por sus enemigos con todos los honores militares como muestra de respeto hacia el mayor as de la aviación de la I Guerra Mundial.

Como siempre Pratt nos muestra el costado oscuro de la guerra, sin dejar de lado cierta irónica y ácida comicidad. Incluso hasta el final. Es una historia que se disfruta de principio a fin. Y el dibujo... qué se puede decir de Pratt como dibujante que no se haya dicho ya. Mejor veamos algunas de las muestras aquí representadas. Sin palabras para describir semejante obra del noveno arte.
2 comentarios:
excelente nota doble entre la maqueta y al historieta, la que vos sabés, es mi preferida de Corto Maltés...
Ajá?
Yo pensé que la que más te gustaba era la de los duendes.
"Sueño de una mañana de invierno" de la Skorpio #11.
Bueno, en realidad toda "Las célticas" y "Las Etiópicas" son de lo mejorcito.
Un abrazo,
Marcelo
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